Morihei Ueshiba y Morihiro Saito

Por Stanley Pranin
Traducido por Pedro J. Riego

 

El proceso de diversificación técnica comenzó en el aikido hasta antes de la muerte de su fundador, Morihei Ueshiba. Entre las tendencias prevalecientes en el aikido de hoy está la propuesta suave enfatizando técnicas circulares o de ki no nagare del Doshu Kisshomaru Ueshiba del Aikikai Hombu Dojo, el tan llamado estilo duro de la escuela del Yoshinkan Aikido liderado por Gozo Shioda Sensei, el énfasis en el concepto del “ki” del Shinshin Toitsu Aikido como es expuesto por Koichi Tohei Sensei, el sistema ecléctico de Minoru Mochizuki Sensei del Yoseikan Aikido, y el sistema deportivo de aikido el cual incluye competición desarrollado por Kenji Tomiki Shihan. A estos debe ser añadido el curriculum técnico unificado formulado por el 9th dan Aikikai Shihan Morihiro Saito. El punto de vista de Saito Sensei recalcando la relación entre el taijutsu y bukiwaza (aiki ken y jo) se ha convertido de hecho en standard para varios practicantes de aikido alrededor del mundo. Esto ha sido mayormente al éxito de sus muchos libros de técnicas de aikido y extensos viajes al extranjero.
Introducción al aikido
Morihiro Saito era un muchacho de 18 años delgaducho, y nada impresionante cuando por primera vez se encontró con Morihei Ueshiba en la aburrida Iwama-mura en Julio de 1946. Era un poco después del final de la Segunda Guerra Mundial y la práctica de artes marciales estaba prohibida por el GHQ. El fundador se había “oficialmente” retirado en Iwama por varios años aunque en realidad él estaba comprometido en entrenamiento intensivo y meditación en estos alrededores retirados. Realmente, fue durante los años en Iwama durante y después de la Segunda Guerra Mundial que Morihei Ueshiba estaba en el proceso de perfeccionamiento del aikido moderno.
Entre el puñado de uchideshi de esos años de pobreza estaban Kisshomaru Ueshiba, Koichi Tohei y Tadashi Abe. Al joven Saito le fue dado poco ánimo inicialmente y tuvo que soportar el intensivo, y a menudo doloroso entrenamiento silenciosamente. Saito Sensei recuerda los primeros días cuando la práctica de suwariwaza en el piso de madera dura del dojo podía dejar continuamente casi sin ver fin dejando sus rodillas sangrando y a carne viva. Para pone peor esos problemas, como nuevo en el dojo él tenía que recibir innumerables y, vigorosas técnicas del gusto de los sempais Koichi Tohei y Tadashi Abe.

 

Entrenando al lado del fundador
Gradualmente de cualquier modo, gracias a su tenacidad aguantó y en unos pocos años Saito Sensei se convirtió en uno de los quedaban más tiempo en el dojo del campo. Además, el tenía la ventaja de estar empleado por la Compañía Ferroviaria Nacional de Japón en un turno de 24-horas de trabajo, 24-horas de descanso lo cual le dejaba un amplio tiempo libre para pasarlo al lado de su maestro. En adición que él pasaba en el dojo, Saito Sensei ayudaba al fundador en todos los aspectos de su vida diaria incluyendo el desarrollo de numerosas faenas y trabajo de granja. Aunque el trabajo era exigente y Ueshiba un mentor estricto, su recompensa era la única oportunidad de servir como el compañero de práctica del fundador particularmente en la práctica del aiki ken y jo sobre un periodo de casi 15 años. Morihei Ueshiba usualmente entrenaba con armas durante las horas de la mañana cuando a los estudiantes regulares le era imposible estar presente. Así, en parte gracias a su innato talento marcial y perseverancia, y en parte gracias a su horario de trabajo flexible fue que Morihiro Saito se convirtió en el heredero del legado técnico de Morihei Ueshiba.
Para el final de la década de 1950, Saito Sensei se había convertido en una de las personas más importantes y uno de los más altos shihan en el sistema Aikikai enseñando regularmente en el Iwama Dojo en ausencia de Ueshiba. Por otra parte, él comenzó a dar instrucción en el Aikikai Hombu Dojo en Tokyo semanalmente en 1961 y era el único instructor además del fundador al que le era permitido enseñar Aiki bukiwaza allí. Sus clases eran muy populares y muchos estudiantes de Tokyo se reunían los Domingos en la mañana para practicar taijutsu y el aiki ken y jo. Cuando el fundador murió en Abril de 1969, Saito Sensei se convirtió en el dojo-cho del Iwama Dojo y también le fue confiado el cuidado del Aiki Santuario que Morihei Ueshiba había construido cerca… (artículo entero en la revista)


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