Hôjutsu. El arte japonés de las armas de fuego

Texto elaborado por Luis Nogueira Serrano
Presidente European Bugei Society
Fûryûkan Bugei Dôjô
www.bugei.eu
.
Texto revisado por la Morishige Ryû Hôjutsu Denshôkai
.
De entre las dieciocho disciplinas del bugei juhappan, una de las que resulta más ajenas y desconocida al ecosistema marcial es el hôjutsu, el arte tradicional japonés de las armas de fuego. Pareciera que, mientras la esgrima o la arquería han trascendido como símbolos de la tradición samurai, el uso de las armas de fuego hubiera sido una relación puntual o una mácula en el historial romantizado del caballero japonés. Nada más lejos de la realidad, nos encontramos ante una reliquia más del acervo cultural y marcial de Japón. En esta ocasión vamos a presentar, de forma inédita en lengua castellana, una presentación de esta disciplina y muy en particular del estilo Morishige Ryû.
A pesar de lo que popularmente se cree, las primeros vestigios de armas de fuego en Japón se datan a finales del siglo XIII. Éstas se encontraron entre los restos de la primera expedición de Kublai Khan. No es extraño que así ocurriera dado que la pólvora fue descubierta en China unos siglos antes y la artillería fuera desarrollada en Asia continental. Estos primeras modelos eran arcaicos cañones, conocidos como teppô (lit. cañón de hierro), que carecían de miras o disparadores…

Leer más ►
Homenaje al maestro Masahiko Tokuda

Por Michel Coquet (artículos publicados)
Traducción: Jordi Vila Vila
.
El Kyudo, como gran tradición de la arquería nipona, está de luto. Uno de sus faros más ilustres se ha extinguido en nuestro mundo terrenal y ahora, él “Es”.
Como el niño que pierde a sus padres, me enteré de su partida con gran emoción. Aunque sepamos que todo lo que nace debe morir y que el mundo es impermanente, el hecho es que cuando un ser querido se va, el vacío que deja puede ser doloroso por un tiempo. Si bien durante años nuestras únicas relaciones fueron algunas cartas y nuestra tradicional tarjeta de Año Nuevo, ambos sabíamos que el espacio y el tiempo no cuentan para quienes viven en la comunión del instante presente.
¡No creo en la casualidad! Fue durante el Año Nuevo de 1969 cuando Jacques Normand y yo conocimos al maestro Tokuda, durante un entrenamiento de tiro con arco detrás del gran santuario sintoísta de Sengen.,,

Leer más ►